Memorias de un europeo El mundo de ayer
Memorias de un europeo El mundo de ayer Quien hoy relea las ocho páginas del artículo “Au-dessus de la mêlée”, probablemente ya no comprenderá el inmenso impacto que en su día tuvo; si alguien lo lee con los sentidos claros y fríos, verá que todo lo que Rolland postulaba en él no son sino obviedades de Perogrullo. Pero sus palabras fueron dichas en una época de locura colectiva que hoy difícilmente se puede reconstruir. Los ultrapatriotas franceses lanzaron un grito de horror cuando el artículo apareció, como si por un descuido hubiesen puesto la mano en un hierro candente. De la noche a la mañana sus mejores amigos boicotearon a Rolland, los libreros no se atrevieron a exponer el Jean-Christophe, las autoridades militares, que necesitaban el odio para estimular a los soldados, sopesaron la posibilidad de tomar medidas contra él, y apareció una retahíla de opúsculos con el argumento de Ce qu'on donne pendant la guerre á l'humanité est volé a la patrie. Pero, como de costumbre, los alaridos demostraron que el golpe había acertado de lleno en la diana. El debate sobre la postura del intelectual en tiempos de guerra ya era imparable y el problema quedaba inevitablemente planteado para cada individuo.