Miedo
Miedo Irene sintió una repentina envidia. Cuando los niños tenÃan alguna preocupación, preferÃan acudir a él, nunca hablaban con ella. ¿Por qué? Desde siempre habÃan confiado en su padre para resolver sus conflictos y ella preferÃa que fuera asÃ, porque de ese modo podÃa desentenderse de estas pequeñas pendencias. Ahora, sin embargo, le habrÃa gustado que contasen con ella, porque no dejaba de ser una muestra de amor y de confianza.