Novela de ajedrez
Novela de ajedrez Y ahora que tenÃa por primera vez bien cerca de mà a uno de esos genios peculiares, o si se quiere, locos enigmáticos, en el espacio de un mismo barco y a sólo una distancia de seis camarotes, he aquà que yo, desdichado de mÃ, en quien la curiosidad por las cuestiones del intelecto acaba siempre por tomar la forma de una especie de pasión, ¿no habÃa de ser capaz de acercarme a él? Empecé a urdir las estratagemas más absurdas, como halagar su vanidad simulando una entrevista para una revista famosa, o bien prenderlo en las redes de su codicia proponiéndole un lucrativo torneo en Escocia. Pero finalmente caà en la cuenta de que la técnica más eficaz que puede utilizar un cazador de faisanes consiste en imitar su grito de celo, y en efecto, ¿podÃa haber nada mejor para captar la atención de un campeón de ajedrez que jugar uno mismo?