Pescando marido

Carlos de Santander

Tenía los ojos traviesos y la risa pronta. Sus dientes no eran perfectos, pero eran blancos y luminosos y daba gusto verla reír. Los labios, tan traviesos como sus ojos, parecían siempre a punto de hacerlo. ?Nos encanta tu nueva casa, Brigitte, es muy bonita. Estaban con ella en la linda salita tres amigas, y todas hablaban al mismo tiempo. Brigitte volvió a apartar los visillos y a mirar por la ventana rápidamente. ?Debería estar enfadada con vosotras. ¡Cuatro meses hace que nos cambiamos aquí, y hasta ahora no habíais venido! ?No hemos podido venir... ?Palabra de honor... ?Te echamos mucho de menos, Brigitte.
🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀


Descargar Pescando marido PDF Completo Gratis

Obtener gratis libro Kindle para tu teléfonoVer ofertas en Amazon