Hombrecitos

Hombrecitos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—De ningún modo; ahora quiero ver a los niños —dijo y salió corriendo y haciendo molinetes con el sombrero, hasta que se rompió la cinta y entonces lo dejó tirado en el patio.

—¡Hola, Nan! —gritaron los muchachos.

La chica se plantó en medio de todos y exclamó:

—Conste que me vengo a vivir aquí.

—¡Bravo! —exclamó Tommy.

—Ea, vamos a jugar a la pelota —propuso Nan.

—Ahora no jugamos a eso, y nuestro bando gana los partidos sin tu auxilio.

—Pues los desafío a todos a correr.

—Pero ¿corre mucho? —preguntó Nan a Jack.

—Bastante, teniendo en cuenta que es una chiquilla.

—¿Corremos o no? —observó Nan.

—Hace muchísimo calor —advirtió Tommy.

—¿Qué le pasa a Zampabollos? —preguntó Nan.

—Se lastimó una mano, jugando a la pelota; ese nene se queja de todo —contestó Jack, con cierto desdén.

—Yo nunca me quejo de nada —afirmó con orgullo Nan.

—¡Bah! ¡Había que ver eso! —insinuó Zampabollos, algo picado—. Que no me dieran más trabajo que hacerte gritar antes de dos minutos.

—Vamos a verlo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker