Mujercitas
Mujercitas —¡Pobre Jo! Entró en casa como alma que lleva el diablo —explicó Beth abrazando maternalmente los pies de su hermana.
—La tÃa March es una auténtico «zafiro», ¿verdad? —observó Amy tras probar la limonada con aire crÃtico.
—Supongo que quieres decir «vampiro», no que sea una joya. En todo caso, no importa, hace demasiado calor para discutir cuestiones lingüÃsticas —murmuró Jo.
—¿Qué vais a hacer durante las vacaciones? —preguntó Amy, cambiando de tema prudentemente.
—Yo me levantaré tarde y no haré nada —contestó Meg, sentada en la mecedora—. He estado madrugando todo el invierno y he dedicado mis dÃas a trabajar para otros; ahora me apetece descansar y pasarlo en grande.
—¡Vaya! —dijo Jo—. Pues yo no pienso pasarme el dÃa amodorrada. He conseguido una buena pila de libros y disfrutaré del sol leyéndolos encaramada en mi manzano preferido, cuando no esté con Laurie de j…
—Por Dios, no digas «juerga» —imploró Amy, para devolverle el desaire que le habÃa hecho con la corrección de «zafiro».
—Bien, entonces diré «cultivándome»; de hecho, el término es muy adecuado porque Laurie es un caballero muy culto…