Las mil y una noches

Las mil y una noches

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El Sultán quedó embelesado al oír la música maravillosa, y también quiso saber de qué país provenía el árbol; la Princesa, sin embargo, no satisfizo su curiosidad y le llevó a ver el pájaro que hablaba. Al acercarse el soberano al salón, vió un sinnúmero de pájaros que hacían resonar sus trinos en el aire; mucho extrañó que estuviesen allí y no en los árboles del jardín, y fué mayor su asombro cuando oyó que la Princesa dijo, dirigiéndose al pájaro que estaba en la ventana:

—Esclavo mío, he aquí al Sultán; salúdale cual sé merece y le corresponde por su alta jerarquía.

Dejó el pájaro de cantar, y respondió:

—Que sea bien venido el Sultán, a quien Dios colme de prosperidades.

—Te doy las gracias por tus buenos deseos, y me complace ver en ti al Rey de los pájaros —contestó el Sultán maravillado.

En seguida, se pusieron a la mesa, y cuando llegó el turno al plato de los cohombros, al partir uno, vió Su Majestad el relleno de perlas, y miró alternativamente a los Príncipes y a la Princesa para interrogarles; pero el pájaro se adelantó y dijo:

—Señor, ¿Vuestra Majestad se pasma de ver un relleno de perlas, habiendo creído tan fácilmente que la Sultana, su esposa, diera a luz tres monstruos?

—Así me lo aseguraron —respondió el Sultán.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker