Amor y amistad
Amor y amistad —Creo que en ese caso pensarÃa usted de manera muy diferente. Pero, al menos, no defenderá la situación de su hermana, ¿no? Dependiente de la liberalidad de otros hasta para comprarse un vestido, otros que no se compadecen de ella, pues, como usted dice, la consideran muy afortunada.
—Es usted verdaderamente complicada. Lady Halifax es una mujer deliciosa y una de las criaturas de temperamento más dulce del mundo. Estoy convencida de que tengo todos los motivos del mundo para hablar bien de ella, porque es muchÃsimo lo que le debemos. Me ha acompañado a ciertos acontecimientos públicos cuando mi madre ha estado indispuesta, y la primavera pasada me dejó su propio caballo tres veces, lo que fue un favor prodigioso, porque es la criatura más bella que jamás se haya visto, y yo soy la única persona a la que se lo ha prestado. Además —continuó—, las señoritas Halifax son deliciosas. Maria es una de las niñas más listas que he conocido nunca. Pinta al óleo y toca todos los instrumentos imaginables. Prometió regalarme uno de sus cuadros antes de que me fuera de la ciudad, pero se me olvidó completamente pedÃrselo. DarÃa lo que fuera por tener uno.