Juicio y sentimiento
Juicio y sentimiento Edward regresó con renovada admiración de las tierras de los alrededores; durante su paseo en dirección al pueblo, habÃa visto y juzgado favorablemente muchas partes del valle; y el mismo pueblo, situado mucho más alto que la casa, le permitió una vista general del conjunto que le agradó sobremanera. Éste era un tema que garantizaba la atención de Marianne, y empezaba ya ésta a describir su propio sentimiento de admiración por esos paisajes, y a hacer preguntas más detalladas sobre las cosas que en particular le habÃan llamado la atención, cuando Edward la interrumpió para decir: