Mansfield Park
Mansfield Park Obligada a aceptar que lady Bertram se quedara en casa, la señora Rushworth no pudo hacer otra cosa que sentirlo. «Era una verdadera pena no contar con la compañía de su señoría; y le habría alegrado muchísimo ver también a la joven señorita Price, que aún no había estado en Sotherton; era una lástima que no pudiera visitar la propiedad».
—Es usted muy amable, la amabilidad en persona, mi querida señora —exclamó la señora Norris—; en cuanto a Fanny, tendrá montones de ocasiones de ver Sotherton. Tiene tiempo de sobra por delante; y es absolutamente imposible que vaya ahora. Lady Bertram no puede prescindir de ella.
—¡Ah, no! ¡No puedo quedarme sin Fanny!