Mansfield Park
Mansfield Park Fanny observó con dolor una mirada inquieta de él, mientras hablaba, y lo que pareció un gesto de inteligencia por parte de la señorita Crawford al contestarle riendo. Y sintiéndose incapaz de prestar atención a la señora Grant, a cuyo lado caminaba ahora, detrás de los otros, casi había decidido regresar a casa inmediatamente, y sólo esperaba hacer suficiente acopio de valor para decirlo, cuando los tañidos del gran reloj de Mansfield Park, al dar las tres, la hicieron comprender que llevaba ausente mucho más de lo habitual, y aceleraron su deliberación interior sobre si irse o no inmediatamente, y cómo. Empezó a despedirse con toda decisión, cuando en ese mismo instante recordó Edmund que su madre le había estado preguntando por ella, y que él había bajado a la casa parroquial con objeto de acompañarla de regreso.