Mansfield Park
Mansfield Park —La necedad y la ridiculez de la gente que se sale de su propio nivel y trata de aparentar más de lo que es me recuerda que tengo que darte un consejo, Fanny, ahora que vas a estar con otra gente sin que estemos nosotras; te pido por lo que más quieras que no te pongas en evidencia, ni hables y empieces a opinar como si fueras una de tus primas…, como si fueras la querida señora Rushworth o Julia. No estarÃa bien, créeme. Recuerda que, estés donde estés, debes ponerte siempre en último lugar; y aunque veas que la señorita Crawford está como en su elemento, por asà decir, en la casa parroquial, no debes hacer lo mismo. Y en cuanto a volver, te quedarás el tiempo que diga Edmund. Deja que él decida eso.
—SÃ, señora; no pensaba hacer otra cosa.
—Y si se pone a llover, cosa que me parece más que probable, porque no he visto una tarde más amenazadora en mi vida, arréglatelas para volver por ti sola, sin esperar que te preparen un coche. Yo, desde luego, no espero a que se haga de noche para volver a casa; asà que por mà no sale ningún coche; conque piensa lo que puede pasar, y ve preparada.