Mansfield Park
Mansfield Park Entretanto proseguían los preparativos, y lady Bertram continuaba sentada en el sofá sin que nada fuese molestia para ella. Tuvo alguna visita extra del ama de llaves, y a su doncella le tocó darse bastante prisa en coserle un nuevo vestido; sir Thomas daba órdenes y la señora Norris corría de aquí para allá. Pero nada la incomodaba; y como había previsto, «no había prácticamente ninguna molestia en todo ello».