Mansfield Park
Mansfield Park Todo el asunto dependía de una pregunta: ¿le amaba lo bastante como para renunciar a lo que habían sido cuestiones esenciales, le amaba lo bastante como para que dejaran de ser esenciales? Y esta pregunta, que él se repetía continuamente, aunque la contestaba casi siempre con un «sí», a veces tenía que contestarla con un «no».