Mansfield Park
Mansfield Park Tal fue casi la única norma de conducta, el único consejo, que Fanny recibió de su tía en el transcurso de ocho años y medio. La acalló. Comprendió lo inútil que sería una discusión. Si los sentimientos de su tía estaban en contra, no sacaría nada atacando su razón. Lady Bertram era bastante habladora.
—Escucha una cosa, Fanny —dijo—: estoy segura de que se enamoró de ti en el baile; estoy segura de que el mal ocurrió esa noche. Tú estabas realmente preciosa. Todo el mundo lo decía. Sir Thomas lo comentó también. Y recordarás que contaste con la ayuda de la señora Chapman para vestirte. Me alegro de habértela enviado. Le tengo que decir a sir Thomas que estoy segura de que se enamoró esa noche. —Y siguiendo estos mismos pensamientos prometedores, añadió poco después—: Y voy a hacer una cosa, Fanny, que es más de lo que he hecho por Maria: la próxima vez que mi perrita tenga cachorrillos te regalaré uno.