Mansfield Park
Mansfield Park —Bienvenido a casa, muchacho. Me alegro de verte. ¿Te has enterado ya? La Thrush ha salido de puerto esta mañana. Tempranera, ella. Y por Dios que llegas a tiempo. El doctor ha estado aquà preguntando por ti; tiene uno de los botes, y saldrá para Spithead a las seis; asà que convendrá que te vayas con él. He ido a casa de Turner, por tu rancho; parece que está todo más o menos arreglado. No me extrañarÃa que recibierais las órdenes mañana; pero no podéis zarpar con este viento, si tenéis que navegar hacia el oeste; y el capitán Walsh cree que vais a corsear hacia el oeste, con el Elephant. Por Dios que me gustarÃa. Pero el viejo Scholey decÃa hace un momento que os van a enviar primero a Texel. Bien; sea lo que sea, estamos preparados. Pero por Dios que te has perdido un espléndido espectáculo por no estar aquà esta mañana, cuando la Thrush ha salido de puerto. No me lo habrÃa perdido yo ni a cambio de mil libras. El viejo Scholey entró corriendo cuando estábamos desayunando, a decir que habÃa soltado amarras y estaba saliendo. Me levanté de un salto y en dos zancadas me planté en el embarcadero. Si alguna vez se ha deslizado una belleza sobre el agua, ésa es ella; y ahÃ, en Spithead, está fondeada. Cualquier inglés podrÃa tomarla por un buque de veintiocho. Dos horas me he estado esta tarde en el embarcadero, contemplándola. Está fondeada al lado del Endymion; entre él y el Cleopatra, al este de la machina de arbolar.