Mansfield Park
Mansfield Park Fanny no dijo nada; aunque no porque estuviera convencida de que no tenÃan remedio algunos de estos males. Mirando ahora a Betsey, no pudo evitar acordarse de otra hermana, una niñita preciosa que habÃa dejado no mucho más joven cuando se fue a Northamptonshire, y que habÃa muerto unos años después. HabÃa sido una niña de una dulzura especial. Fanny, en aquel tiempo, la habÃa preferido a Susan; y cuando llegó a Mansfield la noticia de su muerte, se sintió durante un tiempo muy apenada. La visión de Betsey le trajo otra vez la imagen de la pequeña Mary; pero por nada del mundo habrÃa afligido a su madre mencionándola a ella. Estaba absorta en estos pensamientos, cuando Betsey, a poca distancia, tendió la mano con algo para enseñárselo, al tiempo que intentaba ocultarlo a Susan.
—¿Qué tienes ahÃ, cariño? —dijo Fanny—; ven y enséñamelo.