Mansfield Park
Mansfield Park Era un cortaplumas de plata. Susan se levantó de un salto, gritando que era suyo y tratando de arrebatárselo; pero la niña corrió a protegerse en su madre, y Susan no pudo hacer otra cosa que acusarla, lo que hizo con gran calor, con la evidente esperanza de atraer a Fanny a su causa. Era una injusticia que no la dejasen tener su cortaplumas; era suyo; la hermanita Mary se lo había regalado a ella en su lecho de muerte, y hacía tiempo que debería tenerlo. Pero mamá no se lo dejaba tener; en cambio consentía siempre que Betsey lo tuviera; y al final Betsey lo iba a estropear, y a quedárselo, aunque mamá le había prometido que Betsey no lo cogería.
Fanny se escandalizó. Las palabras de su hermana y la réplica de su madre hirieron todos sus sentimientos del deber, el honor y la sensibilidad: