Mansfield Park
Mansfield Park Fanny le dio las gracias, pero se rió, como si entendiera que lo habÃa dicho por decir.
—Lo digo en serio —contestó él—, como usted sabe muy bien. Y espero que no vaya a ocultarme cruelmente el preludio de alguna enfermedad. A decir verdad, no lo ocultará; no tendrá esa posibilidad, porque mientras diga claramente, en cada carta a Mary: «Estoy bien» (y sé que no es capaz de escribir nada que no sea cierto), consideraré yo también que lo está.
Fanny le dio las gracias otra vez; pero estaba turbada y violenta a tal extremo que se le hacÃa difÃcil hablar, o incluso saber con certeza qué debÃa decir. Esto fue hacia el final del paseo. Les acompañó hasta el final, y sólo les dejó en la puerta, cuando sabÃa que iban a comer, pretextando que le esperaban en otra parte.