Sentido y sensibilidad
Sentido y sensibilidad Le agradeció una y otra vez, y con la dulzura de trato que le era propia, lo invitó a sentarse. Pero él declinó hacerlo, en consideración a que estaba sucio y mojado. La señora Dashwood le rogó entonces le dijera con quién debía estar agradecida. Su nombre, replicó él, era Willoughby, y su hogar en ese momento estaba en Allenham, desde donde él esperaba le permitiera el honor de visitarlas al día siguiente para averiguar cómo seguía la señorita Dashwood. El honor fue rápidamente concedido y él partió, haciéndose aún más interesante, en medio de una intensa lluvia.