El rancho del crimen
El rancho del crimen —¡Siguió ese camino! —gritaba Weldron—. Buscad alrededor del corral del sur. ¡Era Pete Rice!
—¡Buscad con todo cuidado, muchachos! —dijo la voz de Luke McCarron—. ¡No desperdiciéis la ocasión y disparad sobre él en cuanto veáis a ese Pete Rice!
Fueron alejándose los pasos y los ruidos se amortiguaron hasta casi extinguirse en dirección al corral del sur. Con la cabeza zumbando, continuó Pete en la copa del árbol. Si hubiera podido descender ahora le era fácil desaparecer en la obscuridad, pero era precisamente lo que no podÃa hacer. Pasaron lo menos cinco minutos o más antes de que fuera dueño de sus sentidos.
El veneno que habÃa aspirado debÃa ser poderosÃsimo, pero sus efectos iban disipándose gradualmente, hasta que el corazón empezó a latir a su ritmo normal.
Se oÃan algo más fuertes los ruidos procedentes del corral del sur y era indudable que más o menos tarde aquellos hombres volverÃan para registrar los árboles. Si lo encontraban allÃ, podÃa darse por muerto.
El sheriff se dejó deslizar a tierra cautelosamente. Dio la vuelta a la casa del rancho, apartándose cuanto podÃa de la claridad que proyectaban las ventanas abiertas y luego trazó un amplio cÃrculo por detrás del granero y se hundió entre la alfalfa que bordeaba aquél.