La intuicion y el estilo
La intuicion y el estilo Evidentemente, la mujer es más social. Esto creo que nace, en gran parte, de la diferencia de concepto sobre las categorÃas humanas que hay entre las personas de distinto sexo.
El hombre que tenga una profesión en que se destaque, sea abogado, médico o arquitecto, no tiene rivalidad con el criado, con el portero, con el practicante o con el delineante que le copia los planos.
No se fija en él, ni se le ocurre pensar si es guapo o feo, ni si va bien vestido o bien peinado.
La mujer, en cambio, se fija en los individuos de su sexo, y la doncella suya es tratada muchas veces secamente, si es bonita, porque es una posible rival.
La duquesa, si en casos no discurre lo mismo que la sirvienta, siente lo mismo que ella; piensa que si la criada puede seducir al hijo de la casa lo hará, y que si tiene éxito en su empresa se la considerará como una señora, y no se le notará diferencia con las demás.
En este sentido, la mujer está más cerca de la naturaleza que el hombre.
El hombre es más pedante.
El escritor que sabe muy bien que su portero o su criado no ha oÃdo hablar nunca de Virgilio o de Goethe, ni tiene idea de la historia, le mira con indiferencia; al cientÃfico le pasará lo mismo pensando que el hombre a quien se dirige no sabe quién es Virchow o Einstein.