Jane Eyre
Jane Eyre —Creo que aceptará usted el puesto que voy a ofrecerle, y lo desempeñará durante un tiempo. No de forma permanente: no más de lo que yo podrÃa soportar la estrechez de una parroquia tranquila y recóndita en un condado de la Inglaterra rural. Advierto en su naturaleza un elemento incompatible con la inactividad; lo mismo me sucede a mÃ, aunque de distinta forma.
—ExplÃquese —supliqué, viendo que volvÃa a apartarse del tema en cuestión.