Villette
Villette —Petite soeur[332] —exclamó—; ¿cuánto tiempo me recordarÃa usted si nos separáramos?
—Eso no puedo decÃrselo, monsieur; desconozco cuánto tiempo ha de transcurrir antes de que yo olvide las cosas terrenas.
—Si tuviera que ir al otro lado del océano dos… tres… cinco años, ¿me darÃa la bienvenida a mi regreso?
—Pero, monsieur, ¿cómo podrÃa vivir mientras tanto?
—Pourtant j’ai été pour vous bien dur, bien exigeant[333].
Oculté mi rostro tras el libro, pues estaba cubierto de lágrimas. Le pregunté por qué hablaba asÃ; y él dijo que no volverÃa a hacerlo, y consiguió animarme. Aun asÃ, la delicadeza con que me trató el resto del dÃa me llegó al alma. Era demasiado tierno. Era profundamente triste. Ojalá se hubiera mostrado brusco, caprichoso y airado como de costumbre.