Villette

Villette

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Se lo conté; después de unos instantes de silencio, y con una sonrisa pensativa, me confesó que un temor muy similar —que yo me cansara de él, un hombre de temperamento tan difícil e inestable— le había atormentado muchos días, incluso meses.

Sus palabras me dieron serenidad. Me atreví a decirle unas frases tranquilizadoras. No sólo las aceptó; me pidió que las repitiera. Me sentí muy dichosa, extrañamente dichosa, de procurarle paz, alegría y seguridad. La víspera, habría sido incapaz de creer que la tierra tuviese, o que la vida ofreciera, momentos como los que estaba viviendo. Innumerables veces me había tocado en suerte contemplar cómo la tristeza se cernía oscuramente sobre mí; pero ver cómo una felicidad inesperada tomaba forma, se hacía un hueco, y se volvía más real a medida que transcurrían los segundos era ciertamente una nueva experiencia.

—Lucy —dijo monsieur Paul, hablando en voz baja y sosteniendo todavía mi mano—, ¿se fijó usted en el cuadro que había en el boudoir de la vieja casa?

—Sí; una tabla.

—¿El retrato de una monja?

—Sí.

—¿Conoce su historia?

—Sí.

—¿Recuerda lo que vimos aquella noche en el berceau?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker