Alicia en el PaÃs de las Maravillas
Alicia en el PaÃs de las Maravillas que antes yo habÃa tenido en propiedad.
Si en dicho asunto, por algún azar,
nos viéramos envueltos ella o yo,
confÃa él que tú vas a librar-
los por igual que estábamos los dos.
Es esta mi opinión: fuiste tú mismo
(antes que ella tuviera aquel acceso)
el obstáculo máximo, imprevisto,
entre nosotros y él y todo eso.
No sepa él que los amaba ella,
pues esto siempre es o debe ser
un secreto, cual pacto que se sella
entre tú y yo, los dos. Guárdalo bien.
—Esta es la declaración más importante que hemos escuchado hasta el momento —dijo el Rey, frotándose las manos—; asà que ahora los jurados…
—Si alguno de ellos es capaz de explicarlo —dijo Alicia (habÃa crecido tanto en los últimos minutos que no temÃa en lo más mÃnimo interrumpir al Monarca)—, le daré seis peniques. Yo no creo que haya un átomo de sentido en ese poema.