Historia de dos ciudades

Historia de dos ciudades

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Ya sé —respondió Charles—, y ¿cómo puedo no saberlo viéndoos todos los días? Ya sé que hay entre Lucie y vos un cariño tan profundo y tan excepcional, teniendo en cuenta las circunstancias que le dieron origen, que es imposible compararlo ni aun con el sentimiento más vivo que haya existido nunca entre un padre y su hija; lo sé, doctor. En el amor que os profesa se une el afecto puro y leal de una mujer al instinto irreflexivo y la confianza de un niño. No solo os ama, sino que tenéis para ella un carácter sagrado cuyo valor no podrá disminuir ninguna otra pasión. Al contemplaros recuerda a su madre, y os ama a ambos en vos; padece vuestros dolores, bendice el cielo que os ha dado la libertad, y esto contribuye a acrecentar su ternura. Lo sé, y he pensado en ello noche y día desde el día en que me favorecisteis con vuestra amistad.

El doctor guardó silencio, y su respiración se hizo más agitada, pero no dio indicio alguno de los sentimientos que cobijaba.

—Querido doctor Manette, sabiendo esto, y viéndola a ella y a vos a través de la luz santificada que os rodea, me he contenido, todo lo que un hombre es capaz. Sentía, y lo siento aún ahora, que es casi una falta interponer mi amor entre padre e hija. Pero la amo. ¡Y Dios es testigo de que la amo!

—Me lo figuraba —dijo tristemente el doctor.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker