Historia de dos ciudades
Historia de dos ciudades HabrÃa allà reunidos más de cincuenta individuos de ambos sexos. Cuando el centinela les abrió la puerta, corrieron hacia la piedra de afilar y se pusieron a trabajar con ahÃnco. HabÃan llevado indudablemente para ellos aquella máquina para que pudiesen entregarse sin estorbo a su tarea.
Pero ¡qué personajes eran aquellos! ¡Qué tarea la suya!