Historia de dos ciudades

Historia de dos ciudades

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Es cierto. No sabía lo que decía.

—Y por eso me parece que vale la pena dar gracias a Dios.

—Si, sí, también me lo parece a mí.

—Pero si en el fondo de vuestro corazón solitario os dijeseis esta noche: «No me he ganado la gratitud ni el aprecio de nadie en el mundo, no he merecido el afecto de nadie, no he hecho nada bueno ni útil de lo que puedan acordarse», ¿no os pesarían vuestros setenta años como otras tantas maldiciones?

—Es indudable.

Carton observó los tizones sin decir nada.

—Quisiera haceros una pregunta —dijo, después de una pausa bastante larga—. ¿Os parece muy lejana vuestra infancia? ¿Os parece muy remota la edad en que estabais en el regazo de vuestra madre?

—Me lo parecía veinte años antes, pero no ahora; cuanto más me acerco al fin, más próximo estoy al principio. Esta es una de las cosas que a mi edad hacen más fácil y suave el camino; mi corazón se conmueve con una multitud de recuerdos que en otro tiempo dormían; evoco en mi memoria el hermoso rostro de mi madre, que tan vieja sería ahora, la veo en su juventud y, con los pensamientos que despierta, me encuentro en los días en que las realidades de lo que llaman mundo no existían para mí y mis defectos eran solo germinales.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker