El idiota
El idiota —Esto —explicó Michkin con alegre animación— es la propia firma del igúmeno PafnutÃ, tornada de un manuscrito del siglo catorce. Todos esos igúmenos y metropolitanos de antaño firmaban perfectamente y a veces con mucho gusto, con un minucioso esmero… ¿No posee usted, general, la colección de Pogodin? Luego he reproducido otro tipo de escritura: la letra grande y redonda usada por los franceses el siglo pasado. Algunas letras no tienen siquiera la forma de las de hoy. Ésta era la letra habitual de los hombres de negocios y de los escribanos. El modelo que me ha servido de muestra procede de uno de ellos. Y usted convendrá que no carece de cierto mérito. Mire qué a y qué d tan redondas. He trasladado los caracteres franceses a los tipos rusos, lo que es bastante difÃcil. Pero he logrado hacerlo. Observe esta otra y original escritura: la frase que dice «la perseverancia todo lo vence». Es la escritura rusa normal, la de los escribanos profesionales y de los funcionarios militares. Asà se escriben los documentos oficiales que han de dirigirse a personajes de importancia. Las letras son redondas también y el trazo grueso, pero de un gusto notable. Un calÃgrafo rechazarÃa estos adornos, o mejor dicho, estas insinuaciones de adornos. ¿Ve usted esas a modo de colas inacabadas? El conjunto tiene cierto sello propio, que delata el carácter del escribiente; quisiera dar rienda suelta a su fantasÃa, obedecer a las inspiraciones de su talento; pero un militar no conoce más que su consigna, y la pluma, esclava de la disciplina, se detiene a medio camino. ¡Es delicioso! Cuando, recientemente, pude ver un trozo de esa escritura, quedé admirado. ¿Y sabe dónde la casualidad hizo que la encontrase? ¡En Suiza! Ésta es la letra inglesa normal. Aquà la elegancia no puede ir más lejos: todo es exquisito, encantador, perfecto. Vea una variante: una escritura mixta cuyo modelo me procuró un viajante francés. En el fondo es la misma letra inglesa, pero los trazos gruesos aparecen un tanto más acusados y los óvalos, compruébelo, sugieren cierta modificación: tienden a ser más redondos. Esta escritura admite los floreos, que son lo más peligroso de la caligrafÃa. El floreo exige un gusto extraordinario, pero si se consigue se obtiene una letra que desafÃa toda comparación y que le enamora literalmente a uno.