El Jugador
El Jugador —¿Y el general? —le pregunté.
—¿El general? Tú ya sabes que todos los dÃas, a esta hora, va a comprarme un ramo de flores.
Precisamente esta vez le he encargado que me busque las flores más raras. Cuando el pobrecillo vuelva, el pájaro habrá volado. Correrá tras de nosotros, ya lo verás. ¡Ja, ja, ja! Estaré encantada.
En ParÃs me será útil. AquÃ, Mr. Astley pagará por él.
Y asÃ, de este modo, fue como me marché a ParÃs.