Humillados y ofendidos

Humillados y ofendidos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Qué alegría! ¡Así podré conocerla cada vez mejor! Bueno… me voy… Pero no puedo irme sin estrechar su mano —continuó, dirigiéndose a mí de repente—. ¡Disculpe! Ya sólo decimos cosas incoherentes… Ya he tenido el placer de verle en algunas ocasiones, e incluso nos han presentado. No puedo marcharme de aquí sin expresarle lo mucho que me ha agradado volver a encontrarme con usted.

—Es cierto que nos habíamos visto —respondí, dándole la mano—, pero, discúlpeme, no recuerdo que nos hayan presentado.

—El año pasado, en casa del príncipe R.

—Disculpe, lo había olvidado. Pero le aseguro que esta vez no se me olvidará. Esta noche ha sido memorable para mí.

—Sí, tiene usted razón, también para mí. Sé desde hace tiempo que es usted un amigo sincero, un verdadero amigo de Natalia Nikoláievna y de mi hijo. Espero llegar a ser uno más entre ustedes. ¿No les parece? —añadió, volviéndose hacia Natasha.

—¡Sí, es un amigo sincero, y tenemos que estar todos unidos! —respondió Natasha con profunda emoción. ¡Pobrecilla! Qué contenta se había puesto al ver que el príncipe no se olvidaba de dirigirse a mí. ¡Cuánto me quería!


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker