Tarzán y los náufragos
Tarzán y los náufragos Cuando la gran bestia murió, Thak Chan vio al hombre, o al dios, o a lo que fuera, ponerse en pie y poner uno de ellos sobre el cuerpo de su presa, y entonces elevó su rostro al cielo y lanzó un largo grito tan aterrador que Thak Chan se estremeció y se tapó los oídos con las manos.
Por primera vez desde que había surgido del lecho del océano, la isla de Uxmal oyó el grito de victoria de un primate macho que había matado a su presa.