Tarzán y los náufragos
Tarzán y los náufragos —Esa es la razĂłn de mi visita —dijo—. Esta noche hace un frĂo inusual en la jungla.
—¿Quién eres y qué estás haciendo corriendo desnudo en la jungla por la noche?
—Soy Tarzán —respondió el extraño—. ¿Cómo te llamas tú?
—Ramsgate. ¿Qué historia has estado contando a nuestros muchachos de que hay un hombre muerto en el campamento?
—Es cierto. Hay un hombre muerto en una de esas tiendas. No hace mucho que ha muerto.
—Pero ¿cómo lo sabes? ¿Qué te hace pensar eso?
—Lo huelo —respondió Tarzán.
Ramsgate se estremeciĂł y recorriĂł el campamento con la mirada. Los muchachos seguĂan apretujados a poca distancia, observándoles; pero, por lo demás, todo parecĂa estar en orden.