El Periquillo Sarniento. Tomo I

El Periquillo Sarniento. Tomo I

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-Últimamente, hermano, yo te acompañaré a cuanto tú quieras, como no sea a robar; porque, a la verdad, no me estira ese oficio; y antes quisiera quitarte de la cabeza tal tontera.

Januario me agradeció mi cariño; pero me dijo que si yo no quería acompañarlo, que me quedara; pero que le guardara el secreto, porque él estaba resuelto a salir de miserias aquella noche, topara en lo que topara; que si la cosa se hacía sin escándalo, según tenían pensado él y el Pípilo, a otro día me traería un capote mejor que el que me había jugado, y no tendríamos necesidades.

Yo le prometí guardarle el más riguroso silencio, dándole las gracias por su oferta y repitiéndole mis consejos con mis súplicas, pero nada bastó a detenerlo. Al irse me abrazó, y me puso al cuello un rosario, diciéndome.

-Por si tal vez por un accidente no nos viéremos, ponte este rosarito para que te acuerdes de mí.

Con esto se marchó, y yo me quedé llorando, porque le quería a pesar de conocer que era un pícaro. No sé qué tiene la comunicación contraída y mantenida desde muchachos que engendra un cariño de hermanos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker