Hermosos y malditos
Hermosos y malditos … Pero todavÃa soy capaz de verte. Hay una neblina azul entre los árboles por donde vas a pasar, demasiado hermosa para ser predominante. No; lo más frecuente serán los cuadrados de tierra en barbecho… irán apareciendo a los lados de la vÃa como ásperas sábanas marrones secándose al sol, vivas, mecánicas, abominables. La naturaleza, una zafia tarasca vieja, ha estado durmiendo en ellas con cualquier granjero o con cualquier negro o emigrante que la haya deseado…
Ya ves cómo ahora que te has ido he escrito una carta llena de desdén y desesperación. Y eso quiere decir simplemente que te quiero, Anthony, con toda la capacidad de amor que hay dentro de tÃ.
GLORIA
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Después de escribir el sobre, Gloria fue a tumbarse en su cama, estrechamente abrazada a la almohada de Anthony, como si mediante un esfuerzo puramente emocional fuera capaz de transformarla en su cálido cuerpo vivo. Las dos de la madrugada la encontraron sin lágrimas en los ojos, contemplando la oscuridad con perseverante desconsuelo, recordando, recordando sin piedad, culpándose de cien imaginarias crueldades, haciendo de Anthony algo muy semejante a un Cristo martirizado y transfigurado. Durante algún tiempo Gloria pensó en él como Anthony mismo, probablemente, se veÃa en sus momentos de mayor sentimentalismo.