Madame Bovary

Madame Bovary

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Triste distracción, pues ahí no se encuentra la felicidad.

—¿Pero acaso la felicidad se encuentra alguna vez? —preguntó ella.

—Sí, un día se encuentra —respondió él.

«Y esto lo han comprendido ustedes», decía el consejero, «¡ustedes, agricultores, trabajadores del campo; ustedes, pioneros pacíficos de toda una obra de civilización!, ¡ustedes, hombres de progreso y de moralidad!, ustedes han comprendido, digo, que las tormentas políticas son todavía más temibles ciertamente que las perturbaciones atmosféricas…»

—Sí, llega un día —repitió Rodolfo—, un día, de pronto, y cuando ya se había perdido la esperanza. Entonces se entreabren horizontes, es como una voz que grita: «¡Aquí está!». Uno siente la necesidad de hacer a esa persona la confidencia de su vida, de darle todo, de sacrificarle todo. No nos explicamos, nos adivinamos. Nos hemos vislumbrado en sueños (y él la miraba). Por fin, está ahí, ese tesoro que tanto se ha buscado, ahí, delante de nosotros; brilla, resplandece. Sin embargo, seguimos dudando, no nos atrevemos a creer en él; nos quedamos deslumbrados, como si saliéramos de las tinieblas a la luz.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker