Los origenes del psicoanalisis
Los origenes del psicoanalisis El más hermoso cuento de nuestro autor[476] y el más alejado de las escenas infantiles me parece ser Las bodas del monje, que ilustra maravillosamente cómo en el proceso de la formación de fantasías en años ulteriores la imaginación se proyecta retrospectivamente de una vivencia nueva a una época pasada, de modo que los nuevos personajes forman series con los viejos y se convierten en sus prototipos. El tema oculto, probablemente, sea el de la venganza insatisfecha y la expiación inexorable, que Dante ha perpetuado hasta la eternidad. Puesto en primer plano, en cambio, como si fuese por una interpretación ligeramente errónea por parte de la consciencia, encuéntrase el tema del desenfreno en que se cae una vez abandonado todo sólido asidero. Común a ambos temas, al manifiesto como al latente, es sin duda el rasgo de precipitarse de locura en locura, como si La señora juez fuese la reacción a los crímenes infantiles otrora descubiertos, mientras que este cuento sería el eco de los que permanecieron ocultos. El monje es un hermano, un frate. Es como si lo hubiese fantaseado antes de su propio casamiento, a manera de advertencia: «Un frate, como yo lo soy, no debería casarse, so pena de que el viejo amor de la infancia se vengue en mi esposa».