Moisés y la religión monoteísta
Moisés y la religión monoteísta Como criterio y apoyo a la orientación nos ha servido la diferenciación de si un proceso anímico es consciente o inconsciente. Lo reprimido es inconsciente. Ahora bien, sería una agradable simplificación si esta aseveración admitiera también una inversión, es decir, si la diferencia entre las cualidades «consciente» (cs) e «inconsciente» (ics) coincidiera con la distinción entre «perteneciente al yo» y «reprimido». El hecho de que en nuestra vida anímica existan tales cosas aisladas e inconscientes sería nuevo y bastante importante. En realidad, el asunto es más complicado. Es cierto que todo lo reprimido es inconsciente, pero ya no es cierto que todo lo que pertenece al yo sea consciente. Nos percatamos de que la consciencia es una cualidad efímera, solo pasajeramente aneja a un proceso anímico. Por eso, para nuestros fines tenemos que sustituir «consciente» por «susceptible de consciencia», y llamar «preconsciente» (pcs) a esta cualidad. Decimos entonces más acertadamente que el yo es esencialmente preconsciente (virtualmente consciente), pero algunas partes del yo son inconscientes.