Los Jinetes de la Pradera Roja
Los Jinetes de la Pradera Roja Más abajo había tres lagos artificiales, uno sobre otro, contenidos por diques hechos de tierra, y en derredor de los lagos crecían los altos álamos de verde follaje. Por la superficie de las aguas nadaban patos; en una orilla, había un martín pescador; un halcón blanco cruzaba el aire, y en las copas de los árboles y en los arbustos cantaban alegremente los pájaros. Formaba todo un extraño contraste con las interminables ondulaciones de la solitaria pradera y el marco de escarpadas rocas que la encuadraba. Venters pensó en la mujer que amaba los pájaros y el verdor de las hojas y el murmullo del agua.