Fenomenología del Espíritu
Fenomenología del Espíritu Estas leyes o masas de la sustancia ética están reconocidas de modo inmediato; no cabe preguntar por su origen y su justificación, ni tampoco buscar otra ley, pues otra cosa distinta de la esencia que es en y para sí sería únicamente la autoconciencia misma; pero ésta no es otra cosa que esta esencia, pues ella misma es el ser-para-sí de esta esencia, la cual es la verdad precisamente porque es tanto el sí-mismo de la conciencia como su en-sí o conciencia pura.
La autoconciencia, al saberse como momento del ser-para-sí de esta sustancia, expresa entonces la existencia de la ley dentro ella de tal manera que la sana razón sabe inmediatamente lo que es justo y bueno. Tan inmediatamente como lo sabe vale también, igual de inmediatamente, a sus ojos, y ella dice inmediatamente: esto es justo y bueno. Y, por cierto, esto. Son leyes determinadas, es Cosa misma cumplida y llena de contenido.