Nuestra Señora de París
Nuestra Señora de París El monótono mecer de la barca y el chapaleo del agua habían adormecido un poco al desdichado Claude. Cuando el barquero se hubo alejado, permaneció estúpidamente de pie en la arena, mirando al frente y percibiendo los objetos a través de las oscilaciones deformantes que lo convertían todo en una especie de fantasmagoría. No es raro que el cansancio causado por un gran dolor produzca este efecto en la mente.