Nuestra Señora de París

Nuestra Señora de París

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Se sintió por un momento aliviado. Adentrándose en las naves laterales, vio, detrás de una espesura de pilares, una luz rojiza. Corrió hacia ella como si fuera una estrella: era la pobre lámpara que iluminaba día y noche el breviario público de Notre-Dame bajo su rejilla de hierro. Se abalanzó con avidez sobre el sagrado libro, con la esperanza de encontrar en él algún consuelo o un poco de ánimo. El libro estaba abierto por la página en la que aparecía este pasaje de Job: «Y un espíritu pasó ante mi rostro, y oí una ligera respiración, y el vello de la piel se me erizó».

Aquella lúgubre lectura le hizo sentir lo que siente un ciego que nota un pinchazo del palo que ha recogido del suelo. Las piernas le fallaron y cayó al suelo, pensando en la que había muerto ese día. Sentía pasar e inundarle el cerebro tantas humaredas monstruosas que le parecía que su cabeza se había convertido en una de las chimeneas del infierno.

Parece ser que permaneció largo rato así, sin pensar en nada, hundido y pasivo bajo la mano del demonio. Finalmente recuperó algunas fuerzas y pensó en ir a refugiarse en la torre junto a su fiel Quasimodo. Se levantó y, como tenía miedo, cogió para iluminarse la lámpara del breviario. Era un sacrilegio, pero no estaba en condiciones de preocuparse por tan poca cosa.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker