Nuestra Señora de París

Nuestra Señora de París

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

El macizo de piedra que servía de base al odioso edificio estaba hueco. Habían practicado en él un vasto sótano, cerrado con una vieja verja de hierro deteriorada, donde arrojaban no solo los restos humanos que se desprendían de las cadenas de Montfaucon, sino también los cuerpos de todos los desdichados ejecutados en los otros patíbulos permanentes de París. En aquel profundo osario donde tantos restos humanos y tantos crímenes se han podrido juntos, muchos grandes del mundo y muchos inocentes han ido a dejar sus huesos, desde Enguerrand de Marigni, que estrenó Montfaucon y que era un hombre justo, hasta el almirante de Coligni, que lo clausuró y que era un hombre justo también.

En lo que se refiere a la misteriosa desaparición de Quasimodo, esto es cuanto hemos podido descubrir.









👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker