De la pobreza al éxito
De la pobreza al éxito Y es aquí donde se encuentran los elementos comunes de la fe; es aquí donde se encuentra la raíz y la fuente de todas las religiones, el alma de la Hermandad y el corazón del Amor. Es aquí donde comprendemos que el hombre es esencial y espiritualmente divino y eterno, y que, inmerso en la mortalidad y agobiado por las zozobras, siempre está tratando de acceder a una toma de conciencia de su propia naturaleza.
El espíritu del hombre es inseparable del Infinito y no puede satisfacerse con nada que no sea el Infinito; la carga de dolor seguirá pesando sobre su corazón y las sombras del sufrimiento continuarán oscureciendo su camino hasta que no detenga sus andanzas en el mundo de las ilusiones y regrese a su hogar en la realidad de lo Eterno.
Así como la gota más pequeña que se retira del océano sigue conservando todas sus propiedades, aquel que con pleno conocimiento está separado de lo Infinito sigue conservando dentro de sí su semejanza. Y al igual que la gota de agua, debe, por ley de su propia naturaleza, encontrar su camino de regreso al océano y perderse en sus silenciosas profundidades, el hombre debe regresar a su fuente y perderse en el gran océano de lo Infinito por la ley infalible de su naturaleza.