Shogun
Shogun —¿Quién eres? —preguntó en portugués, para sorpresa de Blackthorne.
El piloto alzó el mentón, midiendo sus palabras. En estas tierras desconocidas, un error podía costarle la vida.
—Soy John Blackthorne, piloto mayor del Erasmus, un barco de los Países Bajos.
Omi-san sonrió de una manera que no auguraba nada bueno.
—Holandés... ¿Eres pirata o mercader?
Blackthorne pensó en la mejor respuesta.
—Somos exploradores.
—¿Exploradores? —Omi-san soltó una carcajada seca—. Os habéis perdido.
El piloto no respondió. Sí, estaban perdidos. Perdidos en el fin del mundo.
El castigo no tardó en llegar. Fueron encerrados en un pozo, con ratas y el hedor de la muerte impregnado en la tierra. Blackthorne, acostumbrado a las tormentas y a la traición en alta mar, supo que si quería sobrevivir, debía entender las reglas de este nuevo mundo.
Y entonces apareció él.
Yoshi Toranaga.
El hombre que cambiaría su destino para siempre.
