El Americano
El Americano —¿Cuándo va a tener lugar esta preciosa función? —preguntó.
—Cuanto antes, mejor —dijo Valentin—. Pasado mañana, espero.
—Bueno —dijo Newman—; ciertamente, tengo derecho a conocer los hechos. No puedo acceder a cerrar los ojos ante este asunto.
—Será todo un placer contarle los hechos —dijo Valentin—. Son muy simples, y será rápido. Pero ahora todo depende de que les eche el guante a mis amigos sin más tardanza. Cogeré un coche de punto; usted más vale que se dirija a mis habitaciones y me espere allÃ. Llegaré dentro de una hora.