El Americano

El Americano

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No sé a qué se refiere con una época de temperamento más elevado —dijo Newman—. Que su bisabuelo fuera un necio, ¿es razón para que usted lo sea? Por lo que a mí respecta, creo que mejor haríamos en dejar que nuestro temperamento se ocupase de sí mismo; en general, me parece que ya es bastante alto; no temo ser demasiado humilde. Si su bisabuelo se pusiera desagradable conmigo, creo que hasta sería capaz de componérmelas con él.

—Mi querido amigo —dijo Valentin, sonriendo—, usted no puede inventar nada que sustituya la satisfacción de responder a un insulto. Exigirla y darla son arreglos igualmente excelentes.

—¿Llama satisfacción a este tipo de cosa? —preguntó Newman—. ¿Le satisface recibir como regalo el cadáver de ese vulgar petimetre? ¿Le es grato que él reciba el suyo como regalo? Si un hombre le pega, devuélvale el golpe; si un hombre le difama, pídale cuentas.

—¿Pedirle cuentas, ante un tribunal? ¡Ah, eso está muy feo! —dijo Valentin.

—La fealdad es de él, no de usted. Y, si a eso vamos, lo que está usted haciendo no es especialmente bonito. Es usted demasiado bueno para ello. No digo que sea el hombre más útil del mundo, o el más inteligente, o el más bondadoso. Pero vale usted demasiado para ir a que le corten el cuello por una prostituta.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker