El Americano
El Americano Un dÃa, hacia finales del invierno y tras un largo intervalo, recibió una carta de la señora Tristram, al parecer movida por un caritativo deseo de divertir y distraer a su corresponsal. Le contó muchos cotilleos de ParÃs, habló del general Packard y de la señorita Kitty Upjohn, enumeró las nuevas obras de teatro e incluyó una nota de su marido, que habÃa bajado a Niza a pasar un mes. Después venÃa su firma, y tras ésta la posdata. Ésta consistÃa en las siguientes lÃneas: «Hace tres dÃas supe por mi amigo el abbé Aubert que madame de Cintré tomó el velo la semana pasada en las Carmelitas. Fue en su vigesimoséptimo cumpleaños, y recibió el nombre de su patrona, santa Verónica. ¡La hermana Verónica tiene toda una vida por delante!».