La Copa Dorada
La Copa Dorada —¿Es esto lo que te ha dicho?
—No estoy hablando de lo que ella me ha dicho. Punto. Estoy hablando de lo que sé por mà misma. Punto.
En tono más conciliador, Bob Assingham preguntó:
—En otras palabras, ¿piensas que te mintió?
La señora Assingham dio a estas palabras el negligente tratamiento que se da a las groserÃas:
—En aquel entonces ni siquiera mencionó a Maggie.
HabÃa hablado con tal seguridad, que el coronel pareció quedar impresionado. Preguntó:
—Entonces, ¿ha sido él quien te lo ha dicho?
Después de unos instantes, la señora Assingham confesó:
—Ha sido él.
—¿Y este hombre no miente?
—No, en justicia debo decir que no. Creo que nunca miente.
Para justificarse de manera vaga y general, añadió: